Resumen claro
Hashem ordena a Moshé que diga al pueblo: "Sed santos, porque Yo, Hashem vuestro Dios, soy santo." Siguen numerosas leyes éticas y rituales entrelazadas: honrar a padre y madre, guardar el Shabat, no adorar ídolos, dejar las rebusca de los campos para los pobres y extranjeros, no robar ni engañar ni mentir, no jurar falsamente, no explotar al jornalero, honrar al anciano, no difamar, no odiar en el corazón al prójimo, no vengarse. El célebre versículo: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo — Yo soy Hashem." Leyes contra mezclas prohibidas. Castigos para quienes buscan a los muertos y para las relaciones prohibidas.
Haftara
Ezequiel 20:2 – 20:20
Ensenanza Breslov
Rabi Najmán enseña que la santidad no es solo para los monjes o los ascetas: "Kedoshim tihyu" está dirigido a toda la congregación de Israel — hombres y mujeres, ricos y pobres, jóvenes y ancianos. La santidad se vive en el mercado, en la mesa, en el trato con el empleado y con el anciano de la calle. "Amarás a tu prójimo como a ti mismo" es, según Rabi Akivá, el gran principio de la Torah, porque todo el edificio del judaísmo reposa sobre el amor entre personas. La santidad práctica — el trato honesto, el respeto genuino — es la base de toda espiritualidad auténtica.

