Resumen claro
Yehudá se acerca a Yosef y ofrece quedarse como esclavo en lugar de Biniamin. Yosef ya no puede contenerse; llora y se revela a sus hermanos: "Yo soy Yosef". Los hermanos quedan consternados. Yosef los consuela diciendo que fue Hashem quien lo envió adelante para preservar vidas. Les pide que traigan a su padre Yaakov a Egipto. El Faraón se alegra y ofrece lo mejor de la tierra. Yaakov parte con toda su familia — setenta almas en total. En el camino Hashem se le aparece a Yaakov y le dice que no tema bajar a Egipto. La reunión de Yaakov y Yosef es emotiva. Yosef presenta a sus hermanos ante el Faraón. La familia se establece en la tierra de Goshen.
Haftara
Ezequiel 37:15 – 37:28
Ensenanza Breslov
Rabi Najmán enseña que "Vayigash elav Yehudá" — y se acercó a él Yehudá — es el movimiento que redime: el acercamiento valiente, el asumir responsabilidad. Yehudá, que antes había propuesto vender a Yosef, ahora se ofrece a sí mismo en su lugar: eso es la teshuvá completa. El llanto de Yosef al revelarse fue el llanto de la reconciliación — el momento en que el orgullo y el dolor se disuelven en el amor fraternal. Hashem convierte el mal en bien: lo que los hermanos planearon para mal, Hashem lo planeó para bien. Cuando aceptamos la responsabilidad, el exilio se transforma en redención.

