Resumen claro
La bendición final de Moshé al pueblo de Israel antes de su muerte — la única parashá que no se lee en Shabat sino en Simjat Torá. Moshé bendice a cada tribu con una bendición poética y profética, comenzando con una alabanza a Hashem que dio la Torah a Israel. Las bendiciones de Rubén, Yehudá, Leví, Biniamin, Yosef, Zebulún e Isajar, Gad, Dan, Naftali y Asher. Concluye: "No hubo más profeta en Israel como Moshé, a quien Hashem conoció cara a cara." Moshé sube al monte Nebo, ve toda la tierra prometida en una visión extraordinaria, y muere a los 120 años por "el beso de Dios" — Mitat Neshika. Yehoshúa está lleno del espíritu de la sabiduría. El pueblo llora a Moshé treinta días.
Haftara
Josué 1:1 – 1:18
Ensenanza Breslov
Rabi Najmán enseña que la muerte de Moshé por el beso de Hashem — Mitat Neshika — es la muerte más elevada posible: el alma regresa a su Fuente en un acto de amor. Las bendiciones de Moshé a las doce tribus son la herencia espiritual de cada uno: cada judío lleva dentro de sí la bendición específica de su tribu y de su neshamá particular. "No hubo profeta como Moshé" — esta declaración al final de la Torah es el sello de la grandeza única de Moshé, que sin embargo pasó toda su vida diciéndole a Israel: "La Torah no está en el cielo, está en vuestro corazón." La conclusión de la Torah es inmediatamente seguida por su recomienzo: la Torah es un círculo eterno sin fin.

