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תפילה: אמנות והלכות התפילה
Guía completa sobre la oración judía: los tres rezos diarios, la Amidá, el Shemá, y las leyes prácticas de la tefilá según la halajá.
La palabra Tefilá (תפילה) proviene de la raíz p-l-l (פלל), que significa "juzgar", "reflexionar sobre uno mismo". Rezar, en la concepción judía, es un acto profundo de autoexamen: nos colocamos ante el Creador del universo y reconocemos quiénes somos, de dónde venimos y qué necesitamos. Los sabios la llaman "servicio del corazón" (Avodah SheBalev), en contraste con el servicio de los sacrificios en el Templo.
El Talmud (Berajot 26b) atribuye los tres rezos diarios a los Patriarcas:
El más extenso. Incluye los Pesukei deZimrá (versos de alabanza), el Shemá con sus bendiciones, y la Amidá. El tiempo válido va desde el amanecer hasta mediodía; idealmente se reza antes de cuatro horas halachicas desde el amanecer. Los hombres se ponen Tefilín (excepto en Shabat y Yom Tov).
Más breve: el Ashrei (Salmo 145) y la Amidá. El Talmud lo destaca como especialmente apreciado: el profeta Eliyahu fue respondido en el momento de la Minjá.
Comienza cuando aparecen tres estrellas. Técnicamente opcional a nivel bíblico, pero la costumbre universal es rezarlo.
La Amidá (literalmente "de pie") es la oración central del judaísmo. Se reza de pie, en silencio, con los pies juntos, dirigiéndose hacia Jerusalén. Los días de semana tiene 19 bendiciones; en Shabat y festividades se reducen a 7.
Comenzamos con alabanzas antes de pedir — etiqueta fundamental ante el Rey del universo:
Pedimos en un orden específico que refleja prioridades espirituales: conocimiento, Teshuvá, perdón, redención, salud, sustento, reunión de exiliados, restauración de la justicia, venida del Mashíaj, aceptación de la oración.
Pedimos la restauración del Templo (Avodá), agradecemos por todos los beneficios (Modim), y pedimos paz (Shalom). La Amidá termina con la plegaria más sublime: paz para todo el pueblo de Israel.
"Shemá Israel, Adonai Elohenu, Adonai Ejad" — "Escucha Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor es Uno." Se compone de tres pasajes de la Torah y se recita dos veces al día. La halajá (Shulján Aruj, Oraj Jaim 61) establece que debe recitarse con concentración absoluta, especialmente el primer versículo.
La palabra Shemá (שמע) se escribe con una Ayin (ע) grande; Ejad (אחד) con una Dalet (ד) grande. Juntas forman Ed (עד) — "testigo". Al recitar el Shemá somos testigos de la unicidad divina ante toda la creación.
El Rebe Najmán de Breslov enfatizaba el Hitbodedut: la conversación personal y espontánea con Dios en el propio idioma, idealmente por una hora diaria. Decía: "Habla con el Santo Bendito Sea como hablas con un amigo cercano. No hay oración más elevada que hablar con el Creador desde las profundidades de tu corazón."
El Hitbodedut no reemplaza la Tefilá formal sino que la complementa: la Tefilá estructurada es la columna vertebral, el Hitbodedut es el aliento que la llena de vida auténtica.
"La oración es más grande que los sacrificios." (Berajot 32b)
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Instructor

Rav Moshé Levy
Experto en leyes de Shabat y festividades