Resumen claro
Los hijos de Israel en Egipto se multiplican extraordinariamente. Un nuevo Faraón, que no conoció a Yosef, los esclaviza y ordena matar a los varones recién nacidos. La madre de Moshé lo coloca en una canasta en el Nilo; la hija del Faraón lo encuentra y adopta. Moshé crece en el palacio, ve el sufrimiento de sus hermanos, mata a un egipcio que golpeaba a un hebreo y huye a Midián. Se casa con Tziporá, hija del sacerdote Yitró. Tiene un hijo, Guershom. Ve una zarza ardiente que no se consume; Hashem le habla desde la zarza y le ordena liberar al pueblo de Egipto. Moshé objeta cinco veces; Hashem responde a cada objeción. Moshé regresa a Egipto con su hermano Aharón. Hablan al Faraón, quien endurece su corazón y aumenta el trabajo de los esclavos.
Haftara
Jeremías 1:1 – 2:3
Ensenanza Breslov
Rabi Najmán enseña que los nombres — Shemot — son la esencia de cada alma. Incluso en la oscuridad del exilio egipcio, el pueblo judío mantuvo sus nombres hebreos, su idioma y su vestimenta: los tres pilares de la identidad que los protegieron de la asimilación total. La zarza ardiente que no se consume es la imagen del pueblo judío: cuantos más intentos de destruirlo, más vivo permanece. Moshé dudó cinco veces antes de aceptar su misión — y Hashem respondió con paciencia a cada duda — porque la verdadera fe no elimina las preguntas, las transforma en escalones.

