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אזמרה: כח חיפוש הטוב על פי רבי נחמן
Estudio de la famosa Torá 282 de Likutey Moharán: el principio de Azamra (buscar el punto bueno). Cómo juzgarse a sí mismo y a los demás favorablemente para transformar la realidad.
La Torá 282 del Likutey Moharán es posiblemente la enseñanza más conocida y transformadora de Rabí Najmán de Breslov. Basada en el versículo del Salmo 37:10: "Un poco más y no habrá malvado; contemplarás su lugar y ya no estará", el Rebe Najmán revela un principio espiritual que tiene el poder de cambiar fundamentalmente nuestra relación con nosotros mismos y con los demás.
La palabra Azamra proviene del versículo "Azamerá LeElokái Beodí" - "Cantaré a mi Dios mientras exista" (Salmo 146:2). El Rebe Najmán interpreta "Beodí" no como "mientras exista" sino como "con mi punto restante", enseñando que incluso cuando una persona parece completamente sumida en la oscuridad, siempre queda un punto de bien, y desde ese punto puede reconstruir toda su vida espiritual.
Cuando una persona se examina y descubre que está llena de defectos, puede caer en la desesperación. El Rebe Najmán enseña que esto es un truco del yétzer hará (inclinación al mal): la tristeza y la desesperación paralizan e impiden cualquier cambio positivo.
La solución es buscar dentro de uno mismo al menos un punto bueno. Quizás hoy hice una sola buena acción, dije una sola palabra amable, o tuve un solo pensamiento de conexión con Hashem. Al encontrar ese punto y aferrarse a él, la persona se eleva del plato de la culpa al plato del mérito. Y desde esa posición de mérito, puede hacer teshuvá genuina con alegría.
El Rebe enseña que al buscar el primer punto bueno, se encuentra energía para buscar un segundo, luego un tercero. Estos puntos buenos se unen para formar una melodía: una canción de vida que eleva al alma por encima de la oscuridad.
El mismo principio aplica en nuestras relaciones. Cuando vemos a otra persona que parece estar lejos de la bondad, nuestra obligación es buscar en ella al menos un punto de bien. Esta búsqueda no es ingenua; es un acto de fe en la imagen divina que habita en toda persona.
Al encontrar el bien en el otro y expresarlo (con palabras de aliento, reconocimiento o simplemente un juicio favorable interno), activamos un proceso espiritual que ayuda a esa persona a conectar con su propio potencial de bondad.
El Rebe Najmán establece un paralelo profundo entre Azamra y la música. Los puntos buenos son como notas musicales individuales que, al unirse, forman una melodía. La persona que practica Azamra se convierte en un músico espiritual que extrae armonía de la discordancia, belleza del caos y esperanza de la desesperación.
El principio de Azamra no es solo una técnica psicológica positiva; es una práctica espiritual que altera la realidad metafísica. Al juzgar favorablemente, creamos defensores celestiales para nosotros y para los demás. El Talmud enseña: "Quien juzga favorablemente a los demás, es juzgado favorablemente desde el Cielo" (Shabat 127b).
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Instructor

Equipo de Redacción
ha sido compilada por nuestro equipo de estudios integrando las fuentes de Breslov y las enseñanzas de los sabios de nuestra generación, con el fin de acercar la luz de la Torá a la comunidad hispana.