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סודות השבת הקדושה
Dimensión cabalística del Shabat: el alma adicional (neshamá yeterá), los mundos espirituales del Shabat, y cómo cada momento del día sagrado corresponde a realidades superiores.
El Shabat es mucho más que un día de descanso. El Zohar lo llama "la fuente de todas las bendiciones", y la Kabalá revela que el Shabat es un reflejo del Mundo Venidero, un momento en que la estructura espiritual del universo cambia radicalmente.
El Talmud (Beitzá 16a) enseña que cada judío recibe una neshamá yeterá (alma adicional) al entrar Shabat, y esta se retira al finalizar. Esta alma adicional nos permite experimentar placeres espirituales más elevados, comprender la Torah con mayor profundidad y sentir una paz que es imposible durante la semana.
Por eso olemos especias (besamim) en la Havdalá: para reconfortar al alma que siente la pérdida de la neshamá yeterá.
La Kabalat Shabat corresponde al mundo de la acción. Recibimos a la "Reina Shabat" como una novia. El Kidush de la noche corresponde a las palabras de la creación. La primera comida eleva las chispas del mundo material.
La tefilá de Shajarit del Shabat alcanza alturas espirituales superiores a las de cualquier día de la semana. La lectura de la Torah conecta con el mundo de la formación. La segunda comida eleva las chispas del mundo emocional.
La Seudá Shlishit (tercera comida) es considerada la más sagrada. El Zohar la llama "Raavá DeRaavin" (la voluntad de todas las voluntades). Es el momento de máxima intimidad entre Israel y el Creador.
El Ari Hakadosh enseña que durante los seis días de la semana, la realidad se sostiene por el esfuerzo humano (tikún). En Shabat, la realidad se sostiene directamente por la energía divina sin intermediarios. Por eso no realizamos melajá (trabajo creativo): no porque sea un castigo, sino porque nuestro trabajo humano sería una interferencia en un sistema que funciona en un nivel superior.
El Rebe Najmán enseñaba que la alegría del Shabat tiene un poder curativo extraordinario. Dijo que en Shabat se puede alcanzar en una hora lo que durante la semana requiere meses de esfuerzo espiritual. Recomendaba cantar Zemirót (cantos de Shabat) con alegría, porque el canto del Shabat abre portales celestiales que permanecen cerrados durante la semana.
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Instructor

Rav Yosef Katz
Maestro de Kabalá práctica