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יציאת מצרים: משמעותה הנצחית
El relato del Éxodo de Egipto como evento histórico y experiencia espiritual permanente. Las diez plagas, la travesía del mar y la libertad como concepto judío.
La Yetziat Mitzráim — la Salida de Egipto — es el evento más citado en toda la Torah. Se menciona más de 50 veces en los cinco libros de Moisés y aparece en la Amidá diaria, en el Kidush de Shabat y en el Kidush de las festividades. No es simplemente un evento histórico: es el paradigma eterno de la relación entre Dios y el pueblo judío.
Israel llegó a Egipto como 70 personas encabezadas por Yaakov. Durante generaciones crecieron y prosperaron, hasta que "se levantó un nuevo rey sobre Egipto que no conocía a Yosef" (Éxodo 1:8). El cambio de régimen trajo esclavitud, trabajos forzados, y finalmente el decreto de arrojar al Nilo a todos los niños varones israelitas.
Nace Moshé, hijo de Amram y Yojeved, de la tribu de Leví. Oculto tres meses, es encontrado en el Nilo por la hija del Faraón, quien lo adopta. Esta yuxtaposición — el futuro liberador criándose en la casa del opresor — forma parte del plan divino que prepara a Moshé para enfrentarse al Faraón como igual.
En la Zarza Ardiente del Monte Horeb, Dios le ordena ir al Faraón. Moshé — el más humilde de los hombres (Bamidbar 12:3) — intenta negarse cinco veces. Esta resistencia no es cobardía sino humildad genuina, que paradójicamente lo hace más apto.
El Midrash enseña que cada plaga fue dirigida contra uno de los dioses del panteón egipcio:
La noche de la décima plaga, el pueblo de Israel estaba preparado: cada familia había sacrificado un cordero, untado su sangre en el dintel, y había comido la carne asada con Matzot y hierbas amargas — apresuradamente, listos para partir.
El ejército del Faraón los persiguió. El Midrash (Shemot Rabá 21:6) añade un detalle: el mar no se dividió hasta que Najshón ben Aminadav entró en el agua hasta el cuello. Solo entonces las aguas se abrieron. La fe que mueve montañas no espera que el camino esté claro — da el paso primero.
El Shirat HaYam (el Canto del Mar, Éxodo 15) es el primer canto colectivo del pueblo de Israel, recitado cada mañana en el Shajarit.
La Hagadá establece: "En cada generación, el hombre está obligado a verse a sí mismo como si él mismo hubiera salido de Egipto." El nombre hebreo de Egipto es Mitzráim, derivado de meitzar — angustia, constricción. El Baal Shem Tov enseñó que en cada momento existe la posibilidad de un "Éxodo personal": cada vez que una persona rompe una cadena que la limitaba, está viviendo su propia Yetziat Mitzráim.
El Rebe Najmán amaba profundamente el relato del Éxodo. Enseñaba que así como Dios sacó al pueblo de Israel en la noche más oscura de su historia, en los momentos de mayor oscuridad personal la salvación divina puede llegar en un instante. Decía: "La noche de Pesaj es la noche de la guardia de Dios — y esta guardia no termina."
"Y recordarás que fuiste esclavo en Egipto y que Dios tu Señor te sacó de allí con mano fuerte y brazo extendido." (Devarim 5:15)
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Instructor

Rav
Rabino con muchos años en educación judía